[CABA] Las adolescentes quieren educación sexual y aborto legal. Por L. Velasco

[CABA] Las adolescentes quieren educación sexual y aborto legal. Por L. Velasco

clarin.com

Las adolescentes quieren educación sexual y aborto legal

Por Laura Velasco, educadora y feminista (*)

Desde el #NiUnaMenos el feminismo rejuveneció con las adolescentes. Las pibas se movilizaron por sus hermanas y amigas en marchas con nombre de Chiara, Lucía, Anahí, Micaela. No querían ser más víctimas de violencias. Abrieron los ojos grandes a muchas desigualdades naturalizadas y empezaron a decirlas en voz alta.

La escuela es un lugar privilegiado donde esta transformación cultural está sucediendo. El año pasado los estudiantes de Ciudad de Buenos Aires reclamaron se aplique Educación Sexual Integral que es ley hace 12 años pero no realidad escolar. Exigieron un protocolo de actuación para casos de violencia de género. Los varones se solidarizaron, se pusieron guardapolvo y falda para visibilizar que sus compañeras reciben exigencias en desventaja. Que la falda es corta, que no usen short o musculosa, que no se pusieron corpiño. Toda educación es sexual.

Cuando la ESI no se aplica, funciona el curriculum oculto que reproduce estereotipos de géneros. Para prevenir embarazos adolescentes no deseados es necesario saber sobre anticonceptivos, debatir sobre aborto, pero es igual de indispensable deconstruir asimetrías de géneros. Cuando un varón tiene más poder en la relación de pareja el preservativo es una negociación difícil donde las mujeres perdemos. Ni qué decir de niñas y adolescentes embarazadas por abusos. Sin desandar el machismo no se resuelve.

La prevención de acoso y abuso, violencias, embarazos no planificados son contenidos de ESI, igual que respeto a la diversidad sexual y promoción de derechos, trato y oportunidades igualitarias entre géneros. Muchísimas estudiantes llevan el pañuelo verde en la mochila como bandera. Algunas expusieron sobre Aborto en el Congreso. Están diciendo que no quieren ser más víctimas de violencias, embarazos no deseados que las expulsan de la escuela y les imponen un proyecto de vida, ni tampoco víctimas de abortos clandestinos. Están diciendo no sólo que se quieren vivas sino que se quieren libres.

El desafío al que nos habilitan las pibas es a poder hablar del sexo no sólo desde el temor, inseguridad o peligrosidad sino tomando tanto el concepto de cuidado como el de deseo, placer. Comprometernos como educadoras y educadores con la ESI en su sentido integral y transversal es clave en los tiempos por venir. Las autoridades educativas deben hacerse cargo del presupuesto para formación docente y materiales, de favorecer espacios de proyectos institucionales que pongan la ESI en el centro de la escuela como empiezan a reclamar los y especialmente las estudiantes.

(*) Maestra. Profesora y Licenciada en Letras. Integrante del Parlamento de Mujeres y del Frente por la ESI Directora de Proyectos del CESBA.