Sitio oficial del Movimiento Libres del Sur de la República Argentina

Masiva concentración contra el 2x1 a genocidas


El martes en la cámara de diputados se vivió una sesión histórica. En la misma se votó un proyecto para impedir que el fallo de la Corte suprema de justicia que benefició a un genocida conmutándole la pena según la ley del 2x1, se pueda extender a otros genocidas. Ampliando de esa forma un gran manto de impunidad.

Desde el bloque Libres del Sur creemos que lo más elocuente fueron las palabras de nuestra presidenta dl bloque, la diputada nacional Victoria Donda Pérez:

Sra. Donda Pérez.- Señor presidente: muchas veces permanecemos aquí hasta altas horas de la noche debatiendo y sancionando leyes, algunas con un espíritu y otras con otro, pero me parece que lo que hoy estamos discutiendo tiene un solo espíritu. En realidad, tiene nombres, apellidos y caras, que hoy están presentes en este recinto. Digo esto porque acaba de ingresar a este recinto una mujer que para mí es muy especial por lo que representa; me refiero a Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo. (Aplausos.)

También están presentes las Madres de Plaza de Mayo con sus pañuelos. (Aplausos.)

Les pido a todos los diputados que les rindamos homenaje con un minuto de aplausos.

- Puestos de pie los señores diputados y el público presente en las galerías, prorrumpen en un aplauso prolongado.

Sra. Donda Pérez.- Señor presidente: gracias a estas mujeres todos pudimos saber lo que pasó en nuestro país. Esto se lo debemos a estas mujeres, que durante la dictadura les pusieron el pecho a los militares, a los civiles cómplices, a los civiles activos y también a esa Iglesia que hizo silencio y fue cómplice de la dictadura militar.

Con la democracia que vino de la mano de Alfonsín nuestra sociedad empezó a experimentar el renacimiento de la vida. Así comenzaron a desfilar por distintos ámbitos institucionales, y ante ese tribunal histórico en nuestro país, las víctimas a las que habían querido enterrar en vida. Gracias a ese juicio –conocido como el Juicio a las Juntas- la Argentina se hizo conocida y empezó a ser contemplada como un ejemplo por todo el mundo, porque nuestro pueblo estaba dispuesto a llevar adelante el proceso de Verdad, Justicia y Memoria.

Las leyes de obediencia debida, de punto final y los indultos quisieron levantar un muro de impunidad y silencio ante los crímenes que había cometido la dictadura. Pero la sociedad dijo que no, y si en 2003 se reabrieron las causas para juzgar a los genocidas fue gracias a que desde la sanción de las leyes de obediencia debida y punto final y desde los indultos no hubo un solo día en el que este pueblo bajara los brazos en su reclamo por Justicia, Memoria y Verdad.

Desde que se reabrieron los juicios muchos hemos planteado cuestiones que todavía no estaban resueltas. Una de ellas era la del tiempo transcurrido, es decir, el tiempo que se tomaba la Justicia para brindarnos el derecho de acceder a ella y conocer la verdad.

Hace una semana la Corte Suprema de Justicia de nuestro país emitió un fallo por mayoría. En este sentido, debo decir que hubo dos jueces –los doctores Lorenzetti y Maqueda- que fundamentaron sus votos de manera brillante, pero como consecuencia de los otros tres votos, creo que la Corte Suprema de nuestro país va a ser recordada en la historia por haber dictado uno de los fallos más vergonzantes y aberrantes, pero no de los últimos años de democracia, sino de toda la historia de la Corte.

Este fallo va a ser recordado junto con el de aquella Corte que justificó el golpe militar a Yrigoyen con un fundamento vergonzoso.

            Hoy le toca a la política, al poder democrático por excelencia, a aquellos que somos elegidos desde distintos sectores de la política y representamos al pueblo, decirle a la sociedad argentina que no vamos a permitir que se quiera volver a levantar un muro de impunidad en nuestro país.

Decía que este proyecto de ley tiene nombres y apellidos. Muchos de ustedes conocen mi historia y también la de algunos que están en este recinto. Me refiero, por ejemplo, a la historia del señor diputado Remo Carlotto y a la de un señor diputado con el que compartí el lugar, la mesa donde nacimos, que es Juan Cabandié. Hay muchas cosas que puedo no compartir con el señor diputado Cabandié, pero si hay algo muy importante que compartimos es el lugar donde nacimos.

Muchos de nosotros vivimos el horror cada vez que cerramos los ojos un 24 de marzo, para recordar que en esa fecha empezó el proceso que nos arrebató la posibilidad de desarrollar nuestras vidas.

El nombre y apellido que tiene este proyecto que estamos debatiendo es el de nuestras madres, padres, hermanos, amigos y compañeros, es decir, el de los 30.000 desaparecidos. Respecto de estos últimos, quiero decir que cada vez que alguien quiere discutir el número es lo mismo que si nos quisiera discutir el nombre. Me refiero al nombre de mi papá, al de mi mamá, al de la hermana del señor diputado Remo Carlotto.

Por eso defendemos nuestras conquistas con uñas y dientes. El lugar donde hoy tenemos que hacerlo es aquí, generando consensos. Los representantes de cada uno de los bloques estamos generando un dictamen consensuado que le diga no solamente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sino también a los tribunales inferiores, que acá no se va a perdonar a los genocidas ni se les va a conmutar la pena, lo que quedará prohibido por ley. ¡Acá queremos sancionar un proyecto de ley que diga en forma clara que los genocidas deben ser privados de su libertad y que defendemos las garantías para todos! (Aplausos.)

El nombre del proyecto de ley que estamos discutiendo hoy es “Justicia”, porque lo que estamos reclamando es justicia.

En este sentido, vamos a hacer todos los esfuerzos necesarios para que mañana, quienes tenemos la responsabilidad de concurrir a la marcha que ha sido convocada y poner la cara, podamos decir que por unanimidad en la Cámara de Diputados de la Nación se le dijo que no a los genocidas.

Además, desde esta Cámara y el Congreso de la Nación, sobre todo a esos tres jueces que están sentados en el Palacio de Justicia, les decimos: ¡señores jueces: nunca más! (Aplausos.)


Telam

Victoria Donda: "A los genocidas no se los perdona"

La diputada nacional remarcó, además, que "desde el Congreso se le dice 'Nunca Más'" a los tres jueces de la Corte Suprema que fallaron a favor del 2x1 en el caso de un represor condenado por delitos de lesa humanidad.

La diputada nacional por el Movimiento Libres del Sur y nieta recuperada Victoria Donda aseguró que "a los genocidas no se los perdona" y remarcó que "desde el Congreso se le dice 'Nunca Más'" a los tres jueces de la Corte Suprema que fallaron a favor del 2x1 en el caso de un represor condenado por delitos de lesa humanidad.

"La resolución de la Corte tiene nombres, apellidos y caras: las de nuestras madres, nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros amigos y los 30.000 desaparecidos", expresó la diputada en el marco de la sesión en la que se votará un proyecto para aclarar que el cómputo de penas del 2x1 no es aplicable a represores.

"No vamos a permitir que se quiera volver a levantar un muro de impunidad en nuestro país; porque cada vez que alguien quiere discutir el número es como si quisiera debatir el nombre. Por eso defendemos nuestras conquistas con uñas y dientes", añadió.

En el cierre de su discurso, exclamó emocionada: "Muchos de nosotros vivimos el horror cada vez que cerramos los ojos el 24 de marzo y recordamos la fecha del proceso que nos arrebató el poder desarrollar nuestras vidas".

La ley 24.390, sancionada en noviembre de 1994, y con vigencia hasta el 2001, establece que transcurrido el plazo de dos años previsto en la ley, se debía computar doble cada día cuando las personas detenidas no tuvieran sentencia firme.


La Nación

Con amplio apoyo político votan una ley que limite la aplicación del "dos por uno"

Todos los bloques se unieron en la Cámara de Diputados para aprobar un proyecto que acota el efecto de la resolución de la Corte que benefició a los represores; sólo hubo un voto en contra

El Congreso abrió ayer una puerta para que la Corte Suprema revea la doctrina que otorga el beneficio del "dos por uno" a los represores de la última dictadura. Tras un acuerdo entre el oficialismo y la oposición, la Cámara de Diputados aprobó por 211 votos a favor y sólo uno (Alfredo Olmedo) en contra un proyecto que impide aplicar esa ley a los represores de la última dictadura.

La iniciativa quedó a un paso de convertirse en ley: el Senado lo tratará hoy, en una sesión citada para las 10. Será un mensaje contundente, antes de la marcha en la Plaza de Mayo.

El proyecto tiene sólo tres artículos. El primero establece que el "dos por uno", previsto en el artículo 7° de la ley 24.390, "no es aplicable a delitos de lesa humanidad, genocidio y crímenes de guerra". El segundo, que ese artículo "será aplicable sólo a aquellos casos en los que el condenado hubiera estado en prisión preventiva durante la vigencia de la ley", entre 1994 y 2001. El tercero, un mensaje directo a la Corte, dice que lo dispuesto en los dos artículos anteriores es "la interpretación auténtica" del "dos por uno" y que "será aplicable a las causas en trámite".

Aunque en el recinto fue presentada como la herramienta que obligará a la Corte a modificar su postura, diputados del oficialismo y de la oposición reconocían fuera de micrófono que dependerá de la interpretación que haga el propio tribunal. "El proyecto es un puente de plata para que la Corte salga de este embrollo", explicaron a LA NACION en la bancada oficialista.

El acuerdo, sellado antes de la sesión en el despacho del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, se produjo ante el rechazo creciente que generó la sentencia en el caso Muiña. El texto unificado tuvo aportes de los autores de las ocho propuestas presentadas desde anteayer, cinco de la oposición y tres del oficialismo. A último momento se agregó una mención a la ley 27.156, sancionada en 2015, que prohibió el indulto, la amnistía y la conmutación de penas para los delitos de lesa humanidad.

"El nombre de esta ley es justicia. Vamos a hacer todos los esfuerzos necesarios para que en la marcha podamos decir que esta Cámara dijo no a los genocidas. Desde el Congreso, les decimos: «Señores jueces ¡Nunca más!»", dijo, emocionada, Victoria Donda (Libres del Sur). Fue tras señalar que había nacido en "la misma mesa" que Juan Cabandié (FPV), en la maternidad clandestina de la ESMA, y después de pedir un minuto de aplauso para la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y para integrantes de Madres de Plaza de Mayo, presentes en el recinto, con sus pañuelos blancos y carteles que decían: "No al dos por uno de genocidas".

Pese al acuerdo sobre la ley, la sesión tuvo momentos ásperos. En especial, tras la intervención de Elisa Carrió. "No hay que prestarse a provocaciones. Tenemos que dar una señal política contundente", la frenó Remo Carlotto. Otro eje de disputa fue la mirada sobre los jueces que firmaron el fallo de la mayoría, Carlos Rosenkrantz, Horacio Rosatti y Elena Highton. La bancada de Pro fue la única que evitó cuestionarlos. "El fallo de la Corte se ajusta a derecho. No tuvo más remedio que aplicar la ley. Pero el resultado no nos satisface", manifestó Pablo Tonelli.

En el otro extremo, el FPV y el Frente de Izquierda presentaron pedidos de juicio político de los magistrados. "El Gobierno es el instigador de este fallo", dijo Cabandié, tras enumerar una serie de episodios en los que el Gobierno se apartó de la política de derechos humanos del kirchnerismo. Recordó, entre otras cosas, que Mauricio Macri había dicho que no sabía cuál era el número de desaparecidos.

Desde el Frente Renovador y el Bloque Justicialista también apuntaron al Presidente, por no haberse pronunciado sobre el caso. "No es buena señal el silencio de la máxima autoridad política argentina", sostuvo Pablo Kosiner. Sergio Massa habló fuera del recinto: "El silencio de Macri aturde", dijo.

Sobre el final del debate, Ricardo Alfonsín expuso con crudeza las diferencias en el oficialismo. "¿Qué necesidad de discutir como pretendiendo relativizar lo ocurrido el número de 30.000 desaparecidos? ¿Cómo no voy a decir nada?", dijo, en un discurso aplaudido desde todos los rincones del recinto.


Página 12

Por 211 votos a favor y sólo uno en contra, la Cámara baja aprobó un proyecto para excluir del beneficio del 2x1 a los genocidas

Diputados le pone un freno al fallo de la Corte Suprema

Obligado por el amplio rechazo, el Gobierno consensuó una iniciativa con la oposición. Olmedo se opuso y Carrió se ausentó.

 

Fue una extensa jornada de debate profundo, serio pero también contenido ante la gravedad de lo que se busca detener: un proceso novedoso de impunidad. El repudio generalizado al fallo de la Corte Suprema, avalado originalmente por el Gobierno y la Iglesia Católica, obligó a Cambiemos a intentar despegarse con fruición del beneficio otorgado a los genocidas. El oficialismo absorbió los golpes y así, tras algo más de seis horas de debate, los diputados le dieron media sanción con 211 votos a favor y uno solo en contra, del salteño Alfredo Olmedo. Elisa Carrió se ausentó a la hora de votar.

Aunque el oficialismo acompañó el proyecto que excluye del beneficio del 2x1 a los criminales de lesa humanidad, lo cierto es que vivieron una terrible derrota política. No importaron los discursos, algunos claramente forzados por las circunstancias, para despegar al Poder Ejecutivo del fallo de los supremos. Lo concreto es que terminaron acompañando un texto que se consensuó durante el transcurso de la sesión.

El texto acordado consta de tres artículos y modifica el artículo 7 de la Ley 24.390 -derogada en 2001- para especificar que “no es aplicable a conductas delictivas que encuadren en la categoría de delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra, según derechos interno o internacional”. También prevé que el cómputo de las penas establecidas en su oportunidad por el derogado artículo 7 de la ley del 2x1 “será aplicable solamente a aquellos casos en los que el condenado hubiera estado privado de su libertad” durante el período que existió la norma, entre 1994 y 2001. Por último dispone que “los artículos anteriores son la interpretación auténtica del artículo 7 de la Ley 24.390”. El texto será tratado y aprobado durante la mañana de hoy por el Senado.

La marcha atrás forzada por el repudio nacional e internacional, llevó a los diputados de Cambiemos a tener que aceptar los pedidos de los bloques de la oposición para incorporar el tratamiento del tema en una sesión que, a primera vista, era una más con la que el macrismo quería mostrar que el Congreso funcionaba.

Ante ese escenario, el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, organizó una reunión con los presidentes de bloque y, sin poder de maniobra, aceptó que el tema se incorpore. Remo Carlotto, del Peronismo para la Victoria, tomó la palabra y con calma pero con firmeza dijo que se vive “un momento político de preocupación” porque entiende que el fallo de la Corte va “en contra de los pronunciamientos que tuvo la Corte en materia de violaciones a los derechos humanos”. Advirtió que ese cambio se inició a partir “del contexto político que vive el país desde la asunción del actual Poder Ejecutivo”. Al contrario de lo suele ocurrir, el oficialismo absorbió el golpe sin chistar. Pero no fue la única estocada. Carlotto aseguró que los que defienden la democracia y los derechos humanos “están ofendidos” porque en estos 40 años de lucha por la verdad han llegado a aceptar que en los juicios haya habido absoluciones y “hemos esperado con paciencia que los tribunales condenaran estos crímenes pero hoy de una manera amañada, tres miembros de la nueva conformación de la Corte emitieron un fallo que posibilita la liberación de los responsables de crímenes de lesa humanidad”.

Cuando le llegó el turno, Donda pidió un minuto de aplauso para las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, que estaban presentes y para Estela de Carlotto que ingresaba. La oposición se puso de pié y aplaudió. El oficialismo también pero algunos como el lilito Fernando Sánchez y el macrista Nicolás Massot continuaron sentados conversando como si nada ocurriese.

La diputada aclaró que hablaba en su calidad de hija de desaparecidos que compartió “el lugar y la mesa donde nacimos con Juan Cabandié”, en referencia al centro clandestino que funcionó en la Esma. Con la voz entrecortada pero segura de sí misma, indicó que era imperioso “impedir que se levante un nuevo muro de impunidad”. Un silencio total se impuso en un recinto que acostumbra a tener el rumor permanente de las conversaciones mientras un legislador hace uso de la palabra. Donda les exigió a los diputados un esfuerzo para votar por unanimidad el proyecto para que “mañana (por hoy) vayamos a la marcha y podamos decir que se le dijo no a los genocidas”. Entre aplausos y ya gritando para que la escuchen, Donda les envió un mensajes a los tres jueces de la Corte: “Desde la Cámara de Diputados les decimos: señores jueces, nunca más”.

Elisa Carrió le otorgó a su análisis una condición brutal y binaria adornada en exceso con conceptos de corrientes del pensamiento legal. Primero señalo al kirchnerismo como el responsable de haber promovido esta utilización del 2x1 a partir de un fallo del entonces supremo Raúl Zaffaroni. Incluso les endilgó la falencia de no haber tomado recaudos para este tipo de situación durante los doce años de gobierno. Luego, como si no faltara algo, aggiornó el refrán de no comerse al caníbal al sostener: “no nos podemos comportarnos como los genocidas al mostrarle a la sociedad que hay hombres de 90 años hundidos en una cárcel porque eso no responde al humanismo”. El abucheo no se hizo esperar pero ella continuó como si nada y cerró su discurso avalando la teoría de los dos demonios al sostener primero que “la justicia no es venganza” pero indicó que así como “apareció el nieto de la mayor luchadora de los derechos a la verdad, que es la señora Carlotto, les digo que también hay una parte de la sociedad que también quiere verdad como los soldados de Formosa”.

Remo Carlotto rechazó, sin perder la compostura, la existencia de cualquier ánimo de venganza entre los familiares de los desaparecidos que está demostrada en los 40 años de lucha. Pero además le recordó que en 2015 el gobierno kirchnerista sancionó la ley 27.156 “que plantea que es nulo de nulidad absoluta cualquier fallo como el que emitió la Corte”.

Hubo dos discursos más que sobresalieron de la media. El primero del diputado del FpV, Juan Cabandié y el segundo del radical Ricardo Alfonsín.

Cabandié desagregó una serie de hechos que se produjeron desde la llegada de Mauricio Macri al gobierno que terminaron generando un contexto favorable al fallo de la Corte. Todo comenzó con intento de designación de los supremos Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz a través de un decreto pero luego las reuniones del ministro de Justicia, Germán Garavano, con abogados defensores de genocidas y con Cecilia Pando. Le sumó las declaraciones del propio Macri cuando en un reportaje habló de “guerra sucia” y minimizó el número de desaparecidos. Para el legislador esto generó un contexto que permitió que se produzca tamaña acordada y afirmó que si hay que buscar un “instigador” hay que mirar a los ministros y al propio presidente “que apañaron acciones del Estado que permiten que jueces otorguen detenciones domiciliarias a genocidas a partir de la llegada  de este gobierno”.

A su turno, Alfonsín caminó por el mismo camino pero valiéndose de otros recursos. Consideró primero que lo realizado por la Corte implica “un retroceso importante”, acusó a los supremos de no haber tomado en cuenta el conjunto de normas, la doctrina y la jurisprudencia internacional. Pero luego avanzó caminando sobre un filo complejo cuando dijo que no podía creer que el PEN haya “interferido” en el voto de los supremos, “no lo puedo creer pero si llegar a ser cierto seré uno de los primeros en denunciarlo”, dijo dejando a sus compañeros de bancada con rostro adusto sin saber si respaldar sus dichos o repudiarlos. Incluso criticó al ministro de Cultura, Pablo Avelluto, quien en un reportaje “frívolo” dijo que las nuevas generaciones no cargan con la mochila de la dictadura militar. “Imaginen que un dirigente de la comunidad judía que las generaciones actuales no tienen que cargar la mochila del holocausto. Esa es una mochila que cargamos toda la humanidad”, dijo subiendo el tono de voz al estilo de su padre y estallaron los aplausos, incluso los del macrismo.


Parlamentario.com

Emotivo discurso de Donda: “¡A los genocidas no se los perdona!”

La diputada habló de sus sentimientos como hija de desaparecidos y sentenció: “No vamos a permitir que se quiera volver a levantar un muro de impunidad en nuestro país”.
Un emotivo discurso fue el de la diputada nacional Victoria Donda, quien al criticar el fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre el 2x1 habló en calidad de hija de desaparecidos ante Madres y Abuelas de Plaza de Mayo presentes, y fue largamente aplaudida cuando exclamó: “¡A los genocidas no se los perdona!”.

“No vamos a permitir que se quiera volver a levantar un muro de impunidad en nuestro país”, avisó Donda, de Libres del Sur, y advirtió que la decisión del máximo tribunal “tiene nombres, apellidos y caras: las de nuestras madres, nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros amigos y los 30 mil desaparecidos”.La legisladora expresó: “Cada vez que alguien quiere discutir el número es como si quisiera debatir el nombre. Por eso defendemos nuestras conquistas con uñas y dientes”.“Muchos de ustedes conocen mi historia y la de algunos que estamos sentados en este recinto, como las de Remo Carlotto y Juan Cabandié”, comentó, y confesó: “Muchos de nosotros vivimos el horror cada vez que cerramos los ojos el 24 de marzo y recordamos la fecha del proceso que nos arrebató el poder desarrollar nuestras vidas”.Finalmente, en tono enérgico, sentenció que a horas de la marcha de este miércoles a Plaza de Mayo, “desde el Congreso le decimos a esos tres jueces Nunca Más”, al aludir a Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, quienes fallaron a favor del 2x1.

Clarín

Sorpresivo consenso en el Parlamento para frenar el 2x1 en delitos de lesa humanidad

Por 211 votos a favor y sólo uno en contra, Diputados le dio media sanción a un proyecto que limita la aplicación de ese beneficio. Y el Senado citó a una sesión de urgencia para que hoy se convierta en ley.

En una reacción rápida frente al polémico fallo de la Corte Suprema, la Cámara de Diputados aprobó anoche por 211 votos a favor contra uno en contra un proyecto de ley para bloquear cualquier posibilidad de reducción de penas a los condenados por delitos de lesa humanidad. De cara a una marcha que este miércoles se prevé multitudinaria a la Plaza de Mayo para repudiar el fallo, el Congreso se movió a la velocidad del rayo: el Senado fue convocado para mañana con el objetivo de convertir en ley el proyecto.

Con presencia de un grupo de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en un palco, en Diputados cobró un clima especial la sesión que había sido originalmente citada para aprobar una serie de tratados internacionales, pero que derivó en la necesidad de dar una respuesta al fallo de la Corte desde la “interpretación” de la ley del 2 x 1.

Aunque hubo un repudio generalizado a un fallo leído como puerta abierta a la impunidad y el desenlace mostró un amplio acuerdo, fue una sesión caliente, con discursos encendidos y reedición del debate -en particular con el kirchnerismo- sobre los derechos humanos y la valoración del rol histórico que tuvo cada sector político respecto del terrorismo de Estado.

“¡A los genocidas no se los perdona!”, sostuvo Victoria Donda (Libres del Sur), en un discurso emotivo, al igual que el de Juan Cabandié (FpV), ambos nacidos en la ESMA y nietos recuperados. Donda fue la que pidió tratar el tema y recibió apoyo inmediato de todas las bancadas.

Elisa Carrió buscó salir al cruce de los K y la oposición que emparenta al Gobierno con el fallo de la Corte: culpó al kirchnerismo que supuestamente no lo legisló: “La ley viene a solucionar un error no de la Corte, sino de este Poder Legislativo”. Habló de los represores presos que tienen 90 años y pidió aplicar “el derecho humanitario, la Justicia no es venganza” por lo que fue reprobada desde la bancada K y por Madres y Abuelas, entre las que estaba Estela de Carlotto.

También que será aplicable solamente en los casos en que el condenado hubiere estado privado de libertad en forma preventiva durante el período que la ley estuvo en vigencia, es decir, entre 1994 y 2001 -en que fue derogada-. Los diputados señalaron que esta es la “interpretación auténtica” (de la ley del 2 x 1) y por tanto “será aplicable a las causas en trámite”.

La iniciativa fue consensuada entre oficialismo y oposición. El texto base fue el “borrador” del senador Federico Pinedo, elaborado junto al diputado macrista Pablo Tonelli, que ya había circulado previamente y cuya adopción facilita el trámite en la Cámara Alta. Pero había proyectos en el mismo sentido de Donda, Carlotto, Alicia Ciciliani (Partido Socialista), del jefe del bloque del FpV Héctor Recalde, del macrista Daniel Lipovetzky, y de Néstor Pitrola (FIT), quien pidió además el juicio político de los tres ministros de la Corte que firmaron el fallo de mayoría. El kirchnerismo logró incluir la referencia a que la iniciativa se hace “en conformidad con lo previsto en la ley 27.156”, es decir la “ley anti-indulto” del ex diputado K (e hijo de desaparecidos) Horacio Pietragalla, sancionada en 2015, que estableció que los delitos de genocidio o lesa humanidad “no pueden ser objeto de amnistía, indulto o conmutación de pena”.

“¿De qué venganza estamos hablando? Hace 40 años que estamos esperando justicia”, replicó Remo Carlotto, del Movimiento Evita. Y destacó que se buscaba una ley que tuviera “coherencia jurídica y contundencia política”. Hubo críticas directas a Mauricio Macri, en el recinto del salteño Pablo Kosiner (Bloque Justicialista), quien reclamó que “no puede quedar en silencio”; en Pasos Perdidos, el líder renovador, Sergio Massa, sostuvo que “el silencio de Macri aturde”.

Ricardo Alfonsín habló de las "diferencias" en Cambiemos entre radicales y macristas. Dijo no creer en “interferencias” del Gobierno con la Corte para este fallo pero cuestionó un clima proclive con “cosas que no fueron adecuadas”, como haber permitido el desfile de carapintadas el último 9 de Julio.

La iniciativa de sólo cuatro artículos establece que el beneficio del 2 x 1 “no es aplicable a conductas delictivas que encuadren en los delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra”.


Perfil

Diputados aprobó la ley que limita la aplicación del 2x1 para represores

El proyecto fue aprobado por la Cámara baja por 211 votos positivos y sólo uno en contra y fue girado al Senado, donde podría tratarse hoy.

La Cámara de Diputados, a partir de un acuerdo entre el oficialismo y los distintos bloques de la oposición, aprobó esta madrugada por amplia mayoría y giró al Senado un proyecto de ley que aclara y limita la aplicación del cómputo de pena de dos años por uno para los autores de delitos de lesa humanidad, tras la controversia generada por el fallo de la Corte Suprema de Justicia.

La sesión especial que se extendió más de seis horas contó con la presencia en el recinto de la titular de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y representantes de Madres de Plaza de Mayo. La oposición pudo imponer que se abra el debate para fijar los alcances de la Ley 24.390, que fue derogada en 2001 y beneficiaba a los detenidos con prisión preventiva por plazos superiores a 2 años, computándoles por cada día de prisión preventiva dos de prisión o uno de reclusión.

El proyecto fue aprobado por la Cámara baja por 211 votos positivos y sólo uno en contra, el del salteño Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos) y mañana sería tratado por el Senado.

La norma deja en claro que de acuerdo a la ley 27.156 el beneficio de la denominada ley del 2x1 "no es aplicable a conductas delictivas que encuadren en la categoría de delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra, según el derecho internacional".

Asimismo, remarca la ley que "el cómputo de las penas" establecido en la ley 24.390 "será aplicable solamente a aquellos casos en los que el condenado hubiere estado privado de su libertad en forma preventiva durante el período comprendido entre la entrada en vigencia y la derogación de aquella ley".

La diputada Victoria Donda (Libres del Sur), hija de desaparecidos, advirtió que "hoy le toca a la política, al poder democrático, a aquellos que fuimos elegidos, nos toca decirle a la sociedad que no vamos a permitir que se quiera levantar un muro de impunidad en nuestro país".

Tras calificar como "brillante" el voto negativo de los jueces de la Corte Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda, la legisladora cuestionó los argumentos positivos de Rosatti, Rosenkrantz y Highton de Nolasco, que generaron, según su consideración, "uno de los fallos más vergonzantes y aberrantes de la Corte en su historia".