El Movimiento Sur presente en la Escuela Itinerante

A la maestra, a los maestros y a los pibxs no se los pega ¡Fuerza docentes!

El movimiento estudiantil se pone de pie en la lucha por la educación pública. Luego de una semana de asambleas, concentraciones y clases públicas, el día sábado a las 13hs estaremos en la carpa docente, con nuestra Cátedra Barrio Adentro, brindando un taller de educación popular.

Caídos y caídas en la educación pública volvimos a protagonizar una semana de movilización en el marco de los debates educativos, la paritaria docente y el repudio enérgico y generalizado a la inaudita represión contra maestros el domingo pasado, que se suma a la costosa campaña sucia de un gobierno que nos propone recorte y palos.

Mientras se reafirma una educación de dos pisos, se agigantan brechas sociales y de conocimiento y la pobreza infantil asciende a casi el 50%, no dudamos en ponernos del lado de los maestros quienes junto a las familias y a las cooperadoras conviven y batallan diariamente con dicha realidad y oponernos con todo lo que tengamos al alcance al incesante ataque del poderoso aparato que activa Cambiemos cuando no puede explicar lo indefendible.

El Ministro Esteban Bulrich, autodenominado  “Gerente de Recursos Humanos” poco nos cuenta sobre un “Plan Maestro” que sería afín a una nueva “Conquista del desierto” aunque sus medidas de ajuste explican un poco mejor la situación. En paralelo la otra Bulrich, Patricia, se dedica a construir propuestas de castigo, en lugar de oportunidades, como ser  la baja en la edad de punibilidad, compra de armamento, represión a quienes se manifiestan pacíficamente haciendo uso de su derecho democrático, o comete “errores” como tirar gases en un comedor comunitario y realizar sistemáticos apremios ilegales a los pibes y pibas pobres en los barrios. El combo Bulrich 2 x 1 tiene un claro sentido: se preparan para perseguir y reprimir las consecuencias de un modelo de pobreza, necesariamente implementado de forma autoritaria, en beneficio de unos pocos y a costa de restringir derechos (conquistados y pendientes) para las mayorías, hipotecando el presente y el futuro de millones de niños, niñas y jóvenes.

Pero el pueblo Argentino no cae, aún elige tener una Educación Pública gratuita y de calidad. Es por eso que los candidatos suelen llenar sus campañas hablando de cómo van a garantizarla. Sin embargo otra vez las promesas quedaron del lado de afuera de la Rosada.

En 2016 el ya insuficiente presupuesto educativo fue altamente sub ejecutado.  Para  este año, el aumento viene por debajo de inflación (http://chequeado.com/ultimas-noticias/esteban-bullrich-hay-un-aumento-en-el-presupuesto-educativo-sancion-contra-sancion-del-50/)  En la Provincia así como en la Ciudad de Buenos Aires, las partidas siguen a la baja.

 

Este otro combo de Cambiemos 3 x 1 evade varias preguntas instalando muchas mentiras ¿Cómo es posible abordar una mejora educativa achicando brutalmente el presupuesto que se destina al área? ¿Cómo es posible hacerlo clausurando los espacios de diálogo, incumpliendo leyes (Ley Nacional de Educación, Ley de Financiamiento Educativo, Ley de Educación Sexual Integral)  y censurando a quienes piensan distinto?

Nos permitimos desconfiar seriamente de las intenciones del Gobierno, repudiar la oferta salarial a los docentes y, principalmente,  la persecución a la que se los somete.  Nos auto convocamos y convocamos a la construcción colectiva y democrática de un Nuevo Modelo Educativo, a medida de los intereses del pueblo Argentino.

 

Reformas necesarias

Hace tiempo que la educación pública viene sufriendo las consecuencias del abandono por parte del Estado Nacional. Desde la federalización de las escuelas primarias durante el último gobierno de facto, pasando por las leyes menemistas  (de Transferencia,  Federal y LES), que como en otros planos vinieron a completar lo que no pudo terminar la dictadura genocida. Siempre con  las recetas de organismos y corporaciones internacionales, que nunca lograron generar las supuestas eficiencia y eficacia que pregonaban.

Durante tooodo ese tiempo y hasta la actualidad, los docentes sufrieron maltratos, malos salarios,  malas jubilaciones, luchas interminables, varias represiones y mártires, porque siempre expresaron la resistencia organizada al vaciamiento educativo que se corresponde con un Estado “ausente” en las necesidades pero bien presente para garantizar enormes ganancias a algunos sectores minoritarios. El movimiento estudiantil siempre supo de qué lado estar en esas batallas.

Entre medio, en 2005 y 2006, se dieron grandes pasos en camino a la recuperación del rol necesariamente protagónico del Estado Nacional en el Proyecto Educativo. Se debatieron y sancionaron las leyes de Financiamiento Educativo y la Nacional de Educación. Ambas puntualizan responsabilidades indelegables del Estado Nacional y una inversión educativa de no menos del 6% del PBI, junto con la ampliación de la obligatoriedad.  Ambas siguen vigentes.

Sin embargo ese camino no prosiguió, quedó trunco, y 10 años después los límites están a la vista. La negativa permanente a derogar la LES demostró la falta de vocación por profundizar un rumbo transformador para la Educación Argentina. La inaccesibilidad a los datos y a la falta de transparencia en la información también fueron factores que complicaron y siguen embarrando un debate necesario. Al menos para los que defendemos con cuerpo y alma la Escuela, la Universidad y la Ciencia  públicas.

*Sobre los saldos de la ley de Financiamiento Educativo entre 2007 y 2012: http://www.cippec.org/documents/10179/51825/135+DPP+EDU%2C%20Se+cumplio+la+Ley+de+Financiamiento+Educativo%2C%20Bezem%2C%20Mezzadra+y+Rivas.pdf/63f0872b-053d-4e07-ae9f-ecc704874be4

Cambiemos quiere retroceder aún más atrás del 2004. Resulta por lo menos difícil encarar un debate democrático a cerca de las reformas necesarias con un gobierno que no llama a paritarias como establece la ley, ni permite la realización de una concentración pacífica. Tampoco resulta esperanzador pensar la calidad educativa con recorte presupuestario de por medio.

Ahora el gobierno impulsa la creación del Instituto de Evaluación de la Calidad Educativa. Lo curioso es que el programa “Mejoramiento de la Calidad Educativa” ejecutó en 2016 apenas el 4% de sus $ 1858 millones presupuestados. En 2017, el programa sufrió un recorte del 85%: le asignaron apenas $ 273 millones.

 
O reformas por debajo de la mesa
Como analiza Gustavo Sarmiento en la Revista T, suele argumentarse que el traspaso del sector público al privado se debe a la “calidad” y a “la cantidad de paros” que se evitan. Un informe elaborado por un ex ministro de Educación de Macri, Mariano Narodowski  en 2013 analizó la cantidad de jornadas con medidas de fuerza entre 2006 y 2012, las cruzó con el aumento o disminución de la matrícula privada, y no halló relación entre las dos variables. Y no hay tampoco diferencias en calidad educativa. Tanto Unesco como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) –que elabora las pruebas PISA– señalan que, ante similares perfiles socioeconómicos de los alumnos, los resultados son similares en los dos ámbitos. El problema está menos en  la escuela pública  y más en la desigualdad social. Las evaluaciones estandarizadas para asignar premios y castigos, algo que se experimentó en los 90, no sólo que no abona al desarrollo educativo sino que más bien suena a excusa para el vaciamiento y los negociados.

El Ministerio de Educación Nacional, responsable de diseñar y orientar políticas que den unidad al sistema educativo nacional, está siendo literalmente desmantelado. Se cierran las direcciones de nivel inicial, primario, secundario, de jóvenes y adultos. Se borran del mapa las coordinaciones de modalidades rural, artística, especial, contextos de encierro, domiciliaria y hospitalaria, intercultural bilingüe. Desaparecen programas como el de Educación Sexual Integral, el de Formación Docente Nuestra Escuela, Educación y Memoria, los de Inclusión Educativa como los Centros de Actividades Infantiles y Juveniles. El INET, Instituto Nacional de Educación Técnica, que fue central en la implementación de la Ley de Educación Técnico-Profesional, se reduce a una “Agencia de Talentos” cuyo objetivo es llevar adelante con fondos del Estado la formación profesional que propongan las empresas.

Al mismo tiempo que se desarman políticas educativas nacionales vigentes, como los programas de capacitación docente, y se cambia en los puestos de decisión a pedagogas/os por gerentes, se van atando negocios redondos para los amigos del poder y sus familias. El titular el INET, Gabriel Sánchez Zinny, socio del ministro Esteban Bullrich y del Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta en empresas offshore, firmó un convenio con una empresa de capitales norteamericanos dirigida por su hermano para dar cursos virtuales de capacitación a docentes y alumnas/os de todo el país. A la manera del escandaloso acuerdo del Correo Argentino en el que los Macri estaban a ambos lados del escritorio para beneficiarse con fondos públicos. Se embanderaron con el combate a la corrupción en tiempos del kirchnerismo para cambiar a otro capitalismo de amigos.

Dificil encontrar en aquellas medidas mejoras educativas.

 

Es momento de unirnos por un nuevo modelo educativo ¿Por dónde empezar?

Creemos que la experiencia de movilización y organización que atraviesa al gremio docente e incipientemente al movimiento estudiantil, con sus recientes antecedentes de 2016 en la histórica jornada universitaria del 12 de mayo así como con la toma del Conicet en las vísperas de navidad, nos plantea el desafío ya no sólo de frenar a un gobierno que viene por todo lo que nos merecemos sino que también nos plantea el desafío de levantar un movimiento educativo que de la mano del movimiento social y de mujeres,  pueda expresar las demandas diversas de los distintos grupos sociales del pueblo y afrontar la verdadera grieta que nos atraviesa cotidianamente.

Mientras los medios y twiteros de call center se esmeran en estigmatizar la lucha por la educación pública echando mano a personajes y políticas desgastadas, es preciso crear nuevos horizontes, impulsar la unidad y reinventar y fortalecer nuestras representaciones gremiales.  Por ese camino podemos marcar huella en este sin fin de atropellos y escepticismo.  Unamos la rebeldía y organicemos la esperanza.

  • 10% del PBI para la educación pública
  • Salario Digno para los docentes
  • Boleto Educativo Nacional y Gratuito